Guiado por las directrices del Decreto 87/90, este enfoque orienta la labor educativa hacia una Planificación Centrada en la Persona (PCP), proporcionando los apoyos necesarios para que cada estudiante participe y progrese en el desarrollo de sus competencias, abordadas en cada uno de los módulos y talleres. La pertinencia de este enfoque para nuestra escuela radica en su capacidad para fomentar el desarrollo integral y autónomo de los estudiantes, respetando sus ritmos y estilos de aprendizaje, y promoviendo un ambiente de aprendizaje enriquecedor y respetuoso de la diversidad.